Posteado en coito con etiquetas , , sobre Septiembre 6, 2008 por Coito ergo sum

                                 

 

correr-correr-correr

y subir las escaleras

hasta el borde último del recuerdo

la última culpa

el inicio del eterno grito

 

un paso

hacia el salto

alto

bajo

 

caer-caer-caer

empapado de cristales rotos

caracoles

hormigas de papel picado

 

como fotografías

asomarme a tus ojos

antes del inicio

y la insania

de morderme los pies

esperando tus respuestas

 

las nubes

la niebla

mis párpados

mis brazos

 

la lluvia dibujando una ventana

el viento arrancando mi piel

tu mirada consumiéndome

la angustia de una película de vidrio

y aluminio

 

y el golpe

 

sobre tus muslos

siempre contra tus pechos

con el estático dolor

del silencio colgando en mi oído

Posteado en la rosa con etiquetas , , , , , , , , , , , sobre Septiembre 5, 2008 por Coito ergo sum

           

                  

A Karla

mi hermosa gaviota

                         

He aquí el cuerpo de la rosa verdadera

Martín Adán

  

I

La rosa primordial

la de tus ojos

que aletean

con ritmo de gaviota

y estrella

en pasillos de arena

donde las letras

solo forman tu nombre

y el primer impacto de tu mirada

suena como aquel clavecín

que susurra la melodía barroca

iniciada en la explosión

bajo tus párpados

 

 

II

La rosa en tus mejillas

tiene pétalos transparentes

y piano nocturno

que se agita

bajo mis dedos

expandiéndose

hasta cubrir

todo tu cuerpo

el cielo con estrellas de neón

el universo

 

 

III

Tus labios

la rosa sensual

de pincel con acuarela naranja

y rayo fulminante

en el centro de mi pecho

 

fuegos artificiales

en el pétalo enrollado de tu lengua

bomba arco iris

tu beso

lleno de rocío

y espuma de mar

 

 

IV

Tu voz

la rosa de pétalos infinitos

que palpitan en tu garganta

bajo tus pechos

hipnotizando

mis dedos de cera encendida

y disuelta

cuando el profundo canto

nace de tu ombligo

bajo el beso sin tiempo

en el instante de la

próxima caricia

 

 

V

La rosa de tu cabello

es una eterna lluvia

sobre el musgo fresco de tus hombros

que humedece

el rápido temblor

de la entrega

al calor del cubo naranja

al sol de crayolas enormes

a la sensación de las gotas

sobre nuestra piel 

 

 

VI

Me extiendo

sobre las rosas de tus pechos

abiertos

amaneciendo

entre aquella suavidad

impronunciable

de pétalos comprimidos

en los extremos de tu piel

y rompiendo

entera

la naturaleza más dulce

reposada en el centro

de las dos rosas

que atrapan el mundo

mientras florecen

entre los dientes

con mi lengua de aspersor

manteniendo la humedad

de tus pequeños pétalos oscuros

    

      

VII

Todas las noches

a cinco centímetros de

de las estrella mayor

en tu ombligo

la rosa blanca de tu cintura

atrapa mis dedos

bajo el trópico de plumas

bajo tu piel forrada de pétalos

que anulan el tiempo

y destrozan los relojes

apuntando siempre

al sur

donde las curvas infinitas

señalan los límites

de la breve proyección de tu vientre

antes de los labios

 

 

VIII

Tus caderas

son la rosa

con forma de gaviota

de nave encallada

en mis manos

una playa

cubierta de pétalos

donde el mar

se oye como tu nombre

y tiene el sabor

de las plumas transparentes

que derramas

sobre las olas

mientras susurras cada letra

de la palabra “cielo”

 

 

IX

Sobre mí

vuela la rosa de tus muslos

en donde se ocultan las noches

reposan las nubes del horizonte

y mis manos…

 

rosa ardiente

aromada de constelación

pintada con plumas

que transforma mis manos

en serpientes lamiendo el desierto

 

tus muslos

saltan bajo la luz deslumbrada

de mis dedos

                     agitándome

                     incendiándome el

                                              beso

 

 

X

Finalmente

se devela la suprema

la que siempre se dibuja

en cada espacio primitivo

detrás de mi pecho

 

y me asomo a la rosa

que es tu sexo descubierto

luego de la lluvia

y me hundo en ella

como se hunden en

            la arena

los pies desnudos

 

todas las rosas

son solo aquella

todos los instantes

se condensan

en aquel punto

desde el cual se inicia

          el océano

 

y es capturado

                     el beso

entregado

a la pequeña mordida

de las olas

sobre aquella gaviota

nadando en un cielo de agua

naranja

.   

Posteado en ergo con etiquetas , , , sobre Julio 24, 2008 por Coito ergo sum

Ahora todos podemos ser Poetas 

Maestría en Escritura Creativa

(…) Se ofrecen tres menciones: Poesía, Narrativa, Dramaturgia y Guiones Cinematográficos.

El graduado en esta maestría estará debidamente capacitado para desempeñarse como creador, así como para construir agrupaciones de fomento literario. Al final de sus estudios y para poder graduarse, los alumnos deberán presentar un trabajo de investigación (tesina o conjunto de ensayos) sobre la escritura creativa y un texto creativo relativo a su mención (poemario; libro de cuentos o novela; o un texto dramático o un guión de cine o televisión, según corresponda). En ambos casos los trabajos se defenderán públicamente (…).¹

 

Lo dicho por aquel profesor una tarde de hace casi seis años en un auditorio de la universidad es hoy cierto. Nuestro futuro está asegurado bajo la manta protectora de nuestros “ilustres” maestros.

Ahora todos podemos ser poetas y narradores, escritores al fin y al cabo, reconocidos por ley y con un cartón que lo acredite. Al diablo con los que argumentan que un cartón no pasa de ser solo eso y nada más, un papel que jamás podría decirte lo que realmente eres y mucho menos lo que sabes.

Yo quiero ser poeta. No quiero solo escribir en un blog para pasar el tiempo y que algún distraído navegante lea las tonterías que escribo. No quiero ser solamente aquel que se encontró por suerte con algunos amigos en las aulas de una universidad, se aprovechó de ellos y de su talento, y camufló sus textos en varias de sus plaquetas, que por suerte (y no por iniciativa propia) fueron bien acogidas. No quiero ser aquel que se toma un café con el escritor de trayectoria y recién hecho amigo, esperando que entre sorbo y pitada te diga que sí, tus poemas tienen potencial. Lo que quiero es ser un escritor reconocido con título universitario para colgar en la pared, desplazar aquel paisaje inexplicable comprado por mis padres para adornar la sala y cambiarlo por algo más real: un diploma elegante que, con letras de molde doradas, confirme tu carrera de Poeta a Nombre de la Nación.

Ya puedo imaginarme en la Maestría en Escritura Creativa, Creación Literaria o alguna estupidez por el estilo. Ya me veo en la graduación (si es que la hay, tiene que haberla, un poeta no puede salir así nomás de una maestría como aquella), pensando en lo idiota que debo verme al emocionarme tanto por un pedazo de papel entregado por un gordo y cansado profesor.

Pero al terminar, todo valdrá la pena.

Iré por la calle con un ridículo tubo de cartón guinda bajo el brazo, con el tesoro recién obtenido a punta de desvelarme esperando al hada de la inspiración o a las musas, que nunca antes llegaron; pero no me preocupo, sé que aquel selecto grupo de maestros de universidad estatal guiará mis manos hacia el libro soñado por todo joven escritor.

Las madres, llevando a sus hijos del brazo, pensarán que algún día sus queridos hijos serán así, profesionales exitosos y graduados. Y se preguntarán qué seré yo, qué habré estudiado, seguro alguna de esas carreras prometedoras, y yo riéndome por dentro, pensando que ni se imaginan que soy poeta, novelista, escritor con mucho potencial según mi profesor de Lecturas Literarias.

Y así compraré cada domingo El Comercio, porque pienso que al crear una maestría como aquella aparecerán, lógicamente, puestos de trabajo para tanto magíster recién graduado. Y entraré a una de aquellas agencias de empleo solo por probar, sacaré mi cartón y diré entusiasmado, mirando por sobre el hombro a aquellas mujeres de faldas microscópicas que aún parecen estudiantes de secretariado, que soy poeta y ¿hay algo para mí? Tiene que haberlo, pensaré, soy magíster en Escritura Creativa o algo por el estilo. Y me sentiré orgulloso de mí por ser al mismo tiempo tan sensible y práctico, y haber asegurado mi futuro.

Pues sí, seré Poeta a Nombre de la Nación, por que mi universidad así me lo promete, y siempre he creído en mi universidad.

Y me dedicaré a eso, escribir todo el día una novela, por ahí un poemario, algunos cuentos a veces para algún periódico, sin temores porque estaré autorizado. Y cuando algún crítico publique un comentario haciendo leña mi último libro, solo miraré aquel cartón colgado en la pared de mi sala y repetiré como un karma infinito que soy poeta, novelista, escritor a Nombre de la Nación, con firma del Decano, sello aún fresco y toda la estupidez que te hace creer que realmente sirves para eso.

Así, algún día estaré sentado tomando un café y fumándome un cigarrillo, un muchacho con una sonrisa estática se me acercará y me pasará, casi por debajo de la mesa, unas hojas sueltas y arrugadas o alguna fotocopia de una plaqueta diseñada en casa, y esperará mi opinión. Yo leeré distraídamente aquellas palabras mientras recuerdo el cartón colgado de la pared de mi sala y le diré, dando una pitada al cigarrillo de la misma marca que aquel fumado por el escritor con trayectoria y que era mi amigo, que sí, tienes potencial, con aire de autoridad, de Poeta a Nombre de la Nación.

¹Fuente: Guía de posgrados. Grupo Educación al Futuro, 2008.

Posteado en sum con etiquetas , , , , , , , , , sobre Julio 23, 2008 por Coito ergo sum

 

 

Se viene la FIL 2008, que se llevará a cabo del 24 de julio al 3 de agosto en el Centro de Convenciones del Jockey Plaza. Y a pesar del tremendo problema que se ha armado a pocos días que se inicie (reprochable por cierto), esta feria tiene algunas cosas buenas. Entre ellas está la presentación de dos excelentes poemarios: Ombligo del ángel de José Cabrera Alva (su tercer libro) y Fragilidad de lo visible de Alex Morillo Sotomayor (primer excelente poemario), libros de muy recomendable lectura publicados por la Editorial Pájaro de Fuego (dirigida por Patricia Colchado Mejía).

Alex Morillo estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ha publicado textos críticos y poéticos en diversas revistas, periódicos y muestras antológicas del Perú y del extranjero. Actualmente, es miembro del grupo cultural Nudo de Voces, con el que ha publicado la plaqueta colectiva Nudo (2007) y es codirector de la revista de literatura Tinta Expresa.

Por su parte, José Cabrera es Bachiller en Literatura por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Además, es codirector de la revista de literatura Ajos & Zafiros. Ha publicado los poemarios El libro de los lugares vacíos (Dedo crítico, 1999), Canciones antiguas (Editorial San Marcos, 2004) y, recientemente, Ombligo de ángel (Pájaro de Fuego). Asimismo, ha obtenido el Segundo Premio Adobe de Poesía con el conjunto de poemas Música para una donna y ha sido finalista en el Premio Copé de Poesía 2003 con El libro del mal amor. Poemas suyos han sido publicados en revistas especializadas, como Dedo crítico, More ferarum, El Hablador, El malhechor exhausto, Ping pong, Ajos & Zafiros y diarios del medio. Ha traducido, además, a diversos poetas en lengua francesa y realizado estudios de Artes Plásticas en la Pontificia Universidad Católica del Perú y en el Centro Cultural de la Universidad Nacional Federico Villarreal.

La invitación es el día 27 de julio a las 7 pm en la sala Blanca Varela de la FIL, y está demás decir que es imperdible; ya que contará con los comentarios de Hildebrando Pérez Grande y Marcel Velázquez Castro, además de una performance de Olivia Vallejos.

Así que, pese a los problemas con que inicia esta FIL 2008, vemos que este año nos ofresce algo más que la última edición de Harry Potter o la presentación de los artistas de la serie televisiva del momento; claro que con la necesidad de una pronta mejora. Recordemos que el país invitado este año es Chile y esperamos que, luego de ver el pobre emplazamiento del stand italiano del año pasado, esta vez le den más espacio a dicho país (con nostalgía recuerdo aquella edición de la FIL cuando el país invitado fue Cuba y se presentaron varios stands cubanos, editoriales de dicho país venidas especialmente para la feria y hasta uno donde se mostraba y ofrecía una gran diversidad de puros y cigarrillos propios del país caribeño, toda una feria internacional).

Felizmente la poesía es ajena a dichas contrariedades. Y con mayor razón la buena poesía, como la de Alex Morillo y José Cabrera. Así que todos estan invitados a la presentación de tan buenos poemarios.

Posteado en coito con etiquetas , sobre Julio 12, 2008 por Coito ergo sum

 

 

Blue. Azul. Cielo sin nubes. Noche sin estrellas.

A veces la tristeza y la melancolía y el retiro voluntario de esto que nos rodea. De automóviles que gritan. De ventanas rotas y animales sin dirección. De llanto de niños y radios.

Estado del cuerpo, me susurras tú a los labios. Yo, mirando los tuyos. Es una ausencia, me explicas con aquella sonrisa. Un no estar acá. Como aquel niño abrazando un cachorro confundido entre sus brazos. Nada le importa. Nada lo perturba. El sonido de los zapatos. La voz de su madre. Nuestras miradas. Se acurruca en su esfera de peluche latiente. Un tesoro hallado. Un espacio azul descubierto sin querer.

Minuto azul. One blue second. Mirada hacia el interior. Donde todo tiene el color de tus ojos.

Solo tú. Minuto azul, pero contigo. En tu piel y en cada rincón de tu cuerpo. Como ese niño, me abrazo a ti. Mis brazos dejaron ya de ser pequeños. Me aferro a tu cintura con los dientes. Tú eres mi esfera, mi espacio azul. My last blue corner.

Blue. Azul. Estado del cuerpo. Y de los besos por la noche. Y de tus piernas atrapando mis manos. Y el calor de tus pechos sobre el mío. Y el sudor de tus caderas. Cielo sin nubes donde extiendes tus alas. Tus alas de arena. Tus alas color espuma-de-mar. Lo cubres todo. Y todo es azul cuando me reflejo en tu mirada.

Everything is blue.

Nuestros cuerpos ausentes dejan una silueta en la pared. Única figura de nosotros sobre un fondo azul que es el océano ya sin sol. Las olas del mar bajo un atardecer melancólico y sin lunas. Olas que se elevan para tocarte. Para sentir el sabor de tus plumas pegadas al techo de este cuarto azul.

Nada tiene conexión más allá de tus ojos. Nada se relaciona. Solo en el leve temblor de tus muslos la arena bajo nuestros pies es húmeda. Planeta azul que nace de tus manos sobre mis mejillas.

Blue, cuando miro desde el refugio de tu piel. Como sorprender la luz del océano entre cada uno de tus cabellos. Como acariciarte sin motivo cada mañana. Como besarte. Como escribir sin entender porqué. Como terminar y cerrar los ojos y perder el cuerpo y disolverme en tu garganta y volver a empezar en un mundo nuevo.

Blue. Azul. Cielo sin nubes. Noche sin estrellas. Siempre sobre ti.

 

Posteado en sum con etiquetas , , , , sobre Junio 17, 2008 por Coito ergo sum

JUEVES 19

1era MESA

Modera: Yeni Maldonado

Jorge Zagal Matasoglio (UNFV)

Dalia Espino (UNMSM)

Jesús Zavala (UNMSM)

Clotilde Morales Rubio (ESCUELA)

 

2da MESA

Modera: Jorge Vergara

Pedro Espinoza H. (UNFV)

Jorge de La Cruz (UNFV)

Paulo César Peña (UNMSM)

Carlos (ESCUELA)

 

3era MESA

Modera: Rosarella Jhon

Luis León (UNFV)

Luis Mendoza (UNFV)

Ludwig Saavedra (UNMSM)

José Sifuentes (UNFV)

 

4ta MESA

Modera: Patt Monroe

Juan Pablo Mejía (UNMSM)

Pablo Salazar Calderón (PUCP)

Gabriela Ibáñez (PUCP)

Comandante Escobar (ESCUELA)

 

5ta MESA

Modera: Paulo Peña

José Miguel Herbozo (PUCP)

Rocío Fuentes (PUCP)

Andrea Cabel (PUCP)

John López (Grupo Anábasis)

  

 

VIERNES 20

1era MESA

Modera: Carlos Roses 

José Caro (poeta, vagabundo y dipsómano) (UNFV)

Édgar Gamboa (UNMSM)

Wilber Moreno (UNMSM)

José Antonio Cristóbal Márquez (ESCUELA)

 

2da MESA

Modera: Florentino Díaz 

Enrique Beó (UNFV)

Eduard André Ríos (ESCUELA)

Carla Valdivia (U. DE LIMA)

Gimena María Vartu (UNMSM)

 

3ra MESA

Modera: José Antonio Cristóbal

Renato Arce (UNFV)

Giancarlo Huapaya (Escuela de Periodismo B. y M.)

Alex Morillo (UNMSM)

Daniel Amayo (UNMSM)

 

4ta MESA

Modera: Armando Alzamora

Florentino Díaz (PUCP)

Alesandra Tenorio (UNFV)

Víctor Ruiz (UNFV)

Josefina Jiménez (UNMSM)

Miguel (ESCUELA)

Posteado en coito con etiquetas , , sobre Junio 2, 2008 por Coito ergo sum

 

 

me abres el apetito

mi dulce mujer

con sexo bañado en limón

cuando

entregada a no sé qué goce

encontrado por mis dedos

me dices

entreabriendo los ojos y la lengua

que quieres ser devorada de calor

 

yo

acurrucado en tu mirada

de pechos erguidos

y caderas encendidas

extasiado en el movimiento de tus muslos

cada vez más serpientes

que aprisionan mis piernas

desenfundo

extraigo un tenedor y un cuchillo

ocultos bajo tu almohada

humedezco la sal de mis labios

y me dispongo al primer bocado

 

¿qué tan excitante puede ser

una mordida a tu cintura

antes de abandonarnos al sueño?

 

 

Debemos caer

mordernos los brazos

y arrancar cada pelo

o piel moribunda

de nuestro cuerpo

 

y escupir

 

soplar nuestros dientes

con la fuerza del huracán

que abandona tu ombligo

todo resto de alimento

de tu cuello desgarrado en mi garganta

de mis muslos arañados por tu lengua

 

todo afuera

 

quedemos suspendidos

entre nubes de metal antiguo

(la cama de la abuela

puede imitar las proporciones del cielo)

 

Debemos caer

y amarnos con la fuerza

de aquellas miradas en los pasillos

llenos de letras

 

en silencio

gritando

pero tan susurrándonos

que apenas si nos oímos

aquellas tardes

 

caigamos

y que el viento

se adelgace en tus oídos

 

yo  pronunciaré tu nombre

tú temblarás en el abrazo

 

y la caída será eterna

pero cuando estemos limpios

tal vez nos convertiremos en vuelo

 

Posteado en coito con etiquetas , , sobre Junio 2, 2008 por Coito ergo sum

 

Cómo podrías soportar, Julio, estas noches en esta cama, en este cuarto, en estos días tan vacíos de todo? Pero es comprensible. Tendrías una osita a tu lado y quizás un dragón rojo roncando en tu puerta. Allí podría sentirme seguro. Pero no tengo nada de eso.

Soy como un extranjero en una calle que no conoce, soy el último animal de una especie que nunca existió. He nacido de las palabras de un libro que ya no recuerdo. Estoy solo.

Alguna vez, desde aquí, podría verse el sol. Pero llegó el atardecer y fueron apareciendo las estrellas, algunas estrellas que se perdieron luego sin llegar a ser nada. Aquí nunca hay estrellas. Hasta que llegó la noche. Tenía que llegar la noche. Lo único que llegó en realidad; porque todo siempre es alejamiento, todo siempre es pasado. Nadie quiere aceptarlo (no muchos al menos), pero todo se dirige hacia la muerte. lo único que nos queda son recuerdos. Los que piensan en el “futuro” en realidad buscan tener un pasado.

Recuerdos. Acciones. Movimientos.

Lo único que tengo es un nombre. Antes el mundo se ordenaba al pronunciarlo. Irónicamente, ahora que intento borrarlo, me encuentro con que lo tengo atravesado en el pecho, comprometiendo dos costillas, un pulmón y parte del tejido cardiaco. Y duele. Y el mundo muestra su mejor sonrisa, la más sarcástica, la que le sale más natural. Ni yo puedo fingir tan bien. Es inútil buscar en mi rostro las muecas de la alegría. Aun cuando mis labios se estiran hacia los laos, dejando ver mis dientes, los ojos me delatan.

Puedo elegir el no-movimiento? Puedo seguir el efecto inverso al de aquella película de Allen? Quiero meterme en la película, quiero ser parte de la escena, prometo no mirar a la cámara. Pero eso es inútil sin alguien al lado. Tú lo dijiste, Julio: si se extiende la mano, lo menos que se espera es otra que te corresponda. Y yo llevo tanto tiempo esperando. esperando ya sin esperar.

Soy el aviso económico perdido en medio de los clasificados, soy e niño menos popular de la escuela jugando a las escondidas entre los arbustos, esperando que sea una niña la que me encuentre. Nadie está jugando conmigo. Espero entrar por error en algún juego.

Como todos, aunque más consciente, voy hacia la muerte.

Y estoy solo.

 

Posteado en ergo con etiquetas , sobre Junio 1, 2008 por Coito ergo sum

La experiencia de Coito ergo sum

Parece mentira que hayan pasado casi ocho años desde que, junto a cuatro buenos amigos, nos unimos y formamos una suerte de grupo literario con el fin de publicar los poemas que por esa época empezábamos a escribir. ¿Y qué sabiamos nosotros, cachimbos de la escuela de Literatura de la UNMSM, sobre formar un grupo liteario? Nos impulsaba, sobre otras cosas, nuestra amistad y la pasión incontenible por las letras que todos compatíamos. Así, una tarde del año 2000, bajo las escaleras de uno de los pasillos vacíos de la Facultad de Letras, le dimos nombre a dicho grupo: Coito ergo sum. Y asimismo, unas semanas después, tras lidiar con la computadora, “diseñando” la primera plaqueta, llegando a la desesperación por causa de nuestra absoluta ignorancia en materia de informática (recuerdo muy bien aquellas estresantes seciones de ”preprensa” en mi casa), y tras las correrías en la universidad para sacar las copias de la publicación, en copias Mari por supusto (los entendidos seguro esbozarán una sonrisa) ya que no contabamos son el dinero suficiente para mandar a imprimir como se debía nuestro trabajo, tuvimos entre nuestras manos el primer número de Coito ergo sum.

A pesar de nuestras expectativas algo pesimistas, la plaqueta fue recibida con gusto tanto por los estudiantes como por los profesores de la universidad. Recuerdo que, parados a la salida de las clases, en las puertas de cada uno de los salones, entregábamos a diestra y siniestra nuestra plaqueta (¿quién en su sano juicio se atrevería a cobrar por algo así?). Tras la acogida, tras las críticas (en su mayoría alentadoras) decidimos seguir con aquella locura. Y de repente nos encontrábamos con algunos números publicados. Incluso, en el número 3 nos atrevimos a invitar a cuatro poetas mujeres (Claudia Alvis, Maruja Salazar, Karla García y Clarivel Valverde); número que, a pesar de la excelente calidad de las poetas, no tan bien recibido por los ocacionales lectores. Y bueno, altos y bajos de por medio, logramos llevar adelante un proyecto bastante personal, íntimo, y disfrutar de ver nuestros poemas circulando de mano en mano y, sobre todo, de ver que alguien, además de nosotros, disfrutaba con leer buena poesía.

En uno de los números finales de Coito ergo sum decidimos incluir un breve texto como una suerte de presentación tardía del grupo, un juego de palabras que, más allá de pretender ser un manifiesto ni nada por el estilo, buscaba simplemente explicar de alguna manera esta iniciativa nuestra de publicarnos. Revisando, hace no muchos días, algunos de mis olvidados cd’s, encontre dicho texto. Tras una relectura, este es el texto que apareció en setiembre del 2002:

 

No diré cómo nació Coito ergo sum (sería demasiado tedioso), tampoco diré a qué se debe este nacimiento, que podría ser considerado por algunos como contranatural, por otros prematuro; nosotros mismos lo ignoramos. Somos inscientes de porqué, cuándo y para qué se dio esta locura de publicar nuestros poemas (para los interesados en fechas exactas, fue a mediados del año 2000 aproximadamente). Solo sabemos que desde aquel día en que nos sentamos los cinco en aquella mesa de la cafetería de Letras, sin dinero más que para un café y un par de cigarrillos que pasabn de mano en mano, las contracciones se hicieron más fuertes hasta terminar, para nuestra sorpresa, aproximadamente un mes después (y no nueve meses, que hubiera sido el tiempo mínimo de trabajo para algo más serio), con la publicación del primer número en nuestras manos. Omar Alvarado, Daniel Amayo, Christian Bernal (el culpable de que la publicación adoptara aquel nombre), Miguel A. Malpartida y José Ramos, son los nombres de los cinco muchachos responsables de aquellas publicaciones, que han sido ya cuatro hasta el momento. Algunas más celebradas que otras; pero todas con el mismo grado de vehemencia, desde el inicio de su salida a la luz. Así, Coito ergo sum espera seguir ignorando el control de natalidad y seguir llenando el mundo (o por lo menos los pasillos de Letras) con más hijos, cada uno mejor que el anterior (algo que criticarían las madres abnegadas), tal vez con esa misma inconstancia que nos ha caracterizado; pero que causó la espera impaciente de algunos que reclamaban, y lo siguen haciendo, la aparición de otro número. Podríamos decir que no los defraudaremos, pero queda la posibilidad de hacerlo.

Coito ergo sum

(Lima, 5 de septiembre del 2002)

 

Luego de un tiempo, cada uno siguió su rumbo, pero siempre impulsados por esa pasión hacia la literatura. Fue una época excelente para la creación literaria en San Marcos aquellos primeros años de la década del 2000. Muchos grupos aparecieron a la vez (Sociedad elefante, Segregación, Club de la serpiente, en San Marcos; Cieno, en Católica; Colmena y Jade, en Villarreal; el Taller de poesía de la U. de Lima; entre otros), muchos eventos y recitales se organizaron en diversas universidades, y muchos amigos hicimos durantes esos años.

La creación sigue presente. Muchos publicamos nuestros propios libros, otros lo hicieron como grupos. En particular, de Coito ergo sum, Miguel Ángel Malpartida ha publicado recientemente su segundo excelente poemario, y yo publiqué, a fines del 2006, el mío. Por lo pronto, yo lo seguiré haciendo, ahora por medio de esta página que busca ser un espacio de expresión donde los sentidos y el cuerpo se hacen presentes más allá de la inconstancia de la red. Aunque, como dijimos en aquel viejo texto, espero no defraudarlos con las entregas, pero queda la posibilidad de hacerlo.