Archivos para Julio, 2008

Publicado en ergo con etiquetas , , , el Julio 24, 2008 por Coito ergo sum

Ahora todos podemos ser Poetas 

Maestría en Escritura Creativa

(…) Se ofrecen tres menciones: Poesía, Narrativa, Dramaturgia y Guiones Cinematográficos.

El graduado en esta maestría estará debidamente capacitado para desempeñarse como creador, así como para construir agrupaciones de fomento literario. Al final de sus estudios y para poder graduarse, los alumnos deberán presentar un trabajo de investigación (tesina o conjunto de ensayos) sobre la escritura creativa y un texto creativo relativo a su mención (poemario; libro de cuentos o novela; o un texto dramático o un guión de cine o televisión, según corresponda). En ambos casos los trabajos se defenderán públicamente (…).¹

 

Lo dicho por aquel profesor una tarde de hace casi seis años en un auditorio de la universidad es hoy cierto. Nuestro futuro está asegurado bajo la manta protectora de nuestros “ilustres” maestros.

Ahora todos podemos ser poetas y narradores, escritores al fin y al cabo, reconocidos por ley y con un cartón que lo acredite. Al diablo con los que argumentan que un cartón no pasa de ser solo eso y nada más, un papel que jamás podría decirte lo que realmente eres y mucho menos lo que sabes.

Yo quiero ser poeta. No quiero solo escribir en un blog para pasar el tiempo y que algún distraído navegante lea las tonterías que escribo. No quiero ser solamente aquel que se encontró por suerte con algunos amigos en las aulas de una universidad, se aprovechó de ellos y de su talento, y camufló sus textos en varias de sus plaquetas, que por suerte (y no por iniciativa propia) fueron bien acogidas. No quiero ser aquel que se toma un café con el escritor de trayectoria y recién hecho amigo, esperando que entre sorbo y pitada te diga que sí, tus poemas tienen potencial. Lo que quiero es ser un escritor reconocido con título universitario para colgar en la pared, desplazar aquel paisaje inexplicable comprado por mis padres para adornar la sala y cambiarlo por algo más real: un diploma elegante que, con letras de molde doradas, confirme tu carrera de Poeta a Nombre de la Nación.

Ya puedo imaginarme en la Maestría en Escritura Creativa, Creación Literaria o alguna estupidez por el estilo. Ya me veo en la graduación (si es que la hay, tiene que haberla, un poeta no puede salir así nomás de una maestría como aquella), pensando en lo idiota que debo verme al emocionarme tanto por un pedazo de papel entregado por un gordo y cansado profesor.

Pero al terminar, todo valdrá la pena.

Iré por la calle con un ridículo tubo de cartón guinda bajo el brazo, con el tesoro recién obtenido a punta de desvelarme esperando al hada de la inspiración o a las musas, que nunca antes llegaron; pero no me preocupo, sé que aquel selecto grupo de maestros de universidad estatal guiará mis manos hacia el libro soñado por todo joven escritor.

Las madres, llevando a sus hijos del brazo, pensarán que algún día sus queridos hijos serán así, profesionales exitosos y graduados. Y se preguntarán qué seré yo, qué habré estudiado, seguro alguna de esas carreras prometedoras, y yo riéndome por dentro, pensando que ni se imaginan que soy poeta, novelista, escritor con mucho potencial según mi profesor de Lecturas Literarias.

Y así compraré cada domingo El Comercio, porque pienso que al crear una maestría como aquella aparecerán, lógicamente, puestos de trabajo para tanto magíster recién graduado. Y entraré a una de aquellas agencias de empleo solo por probar, sacaré mi cartón y diré entusiasmado, mirando por sobre el hombro a aquellas mujeres de faldas microscópicas que aún parecen estudiantes de secretariado, que soy poeta y ¿hay algo para mí? Tiene que haberlo, pensaré, soy magíster en Escritura Creativa o algo por el estilo. Y me sentiré orgulloso de mí por ser al mismo tiempo tan sensible y práctico, y haber asegurado mi futuro.

Pues sí, seré Poeta a Nombre de la Nación, por que mi universidad así me lo promete, y siempre he creído en mi universidad.

Y me dedicaré a eso, escribir todo el día una novela, por ahí un poemario, algunos cuentos a veces para algún periódico, sin temores porque estaré autorizado. Y cuando algún crítico publique un comentario haciendo leña mi último libro, solo miraré aquel cartón colgado en la pared de mi sala y repetiré como un karma infinito que soy poeta, novelista, escritor a Nombre de la Nación, con firma del Decano, sello aún fresco y toda la estupidez que te hace creer que realmente sirves para eso.

Así, algún día estaré sentado tomando un café y fumándome un cigarrillo, un muchacho con una sonrisa estática se me acercará y me pasará, casi por debajo de la mesa, unas hojas sueltas y arrugadas o alguna fotocopia de una plaqueta diseñada en casa, y esperará mi opinión. Yo leeré distraídamente aquellas palabras mientras recuerdo el cartón colgado de la pared de mi sala y le diré, dando una pitada al cigarrillo de la misma marca que aquel fumado por el escritor con trayectoria y que era mi amigo, que sí, tienes potencial, con aire de autoridad, de Poeta a Nombre de la Nación.

¹Fuente: Guía de posgrados. Grupo Educación al Futuro, 2008.

Publicado en sum con etiquetas , , , , , , , , , el Julio 23, 2008 por Coito ergo sum

 

 

Se viene la FIL 2008, que se llevará a cabo del 24 de julio al 3 de agosto en el Centro de Convenciones del Jockey Plaza. Y a pesar del tremendo problema que se ha armado a pocos días que se inicie (reprochable por cierto), esta feria tiene algunas cosas buenas. Entre ellas está la presentación de dos excelentes poemarios: Ombligo del ángel de José Cabrera Alva (su tercer libro) y Fragilidad de lo visible de Alex Morillo Sotomayor (primer excelente poemario), libros de muy recomendable lectura publicados por la Editorial Pájaro de Fuego (dirigida por Patricia Colchado Mejía).

Alex Morillo estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ha publicado textos críticos y poéticos en diversas revistas, periódicos y muestras antológicas del Perú y del extranjero. Actualmente, es miembro del grupo cultural Nudo de Voces, con el que ha publicado la plaqueta colectiva Nudo (2007) y es codirector de la revista de literatura Tinta Expresa.

Por su parte, José Cabrera es Bachiller en Literatura por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Además, es codirector de la revista de literatura Ajos & Zafiros. Ha publicado los poemarios El libro de los lugares vacíos (Dedo crítico, 1999), Canciones antiguas (Editorial San Marcos, 2004) y, recientemente, Ombligo de ángel (Pájaro de Fuego). Asimismo, ha obtenido el Segundo Premio Adobe de Poesía con el conjunto de poemas Música para una donna y ha sido finalista en el Premio Copé de Poesía 2003 con El libro del mal amor. Poemas suyos han sido publicados en revistas especializadas, como Dedo crítico, More ferarum, El Hablador, El malhechor exhausto, Ping pong, Ajos & Zafiros y diarios del medio. Ha traducido, además, a diversos poetas en lengua francesa y realizado estudios de Artes Plásticas en la Pontificia Universidad Católica del Perú y en el Centro Cultural de la Universidad Nacional Federico Villarreal.

La invitación es el día 27 de julio a las 7 pm en la sala Blanca Varela de la FIL, y está demás decir que es imperdible; ya que contará con los comentarios de Hildebrando Pérez Grande y Marcel Velázquez Castro, además de una performance de Olivia Vallejos.

Así que, pese a los problemas con que inicia esta FIL 2008, vemos que este año nos ofresce algo más que la última edición de Harry Potter o la presentación de los artistas de la serie televisiva del momento; claro que con la necesidad de una pronta mejora. Recordemos que el país invitado este año es Chile y esperamos que, luego de ver el pobre emplazamiento del stand italiano del año pasado, esta vez le den más espacio a dicho país (con nostalgía recuerdo aquella edición de la FIL cuando el país invitado fue Cuba y se presentaron varios stands cubanos, editoriales de dicho país venidas especialmente para la feria y hasta uno donde se mostraba y ofrecía una gran diversidad de puros y cigarrillos propios del país caribeño, toda una feria internacional).

Felizmente la poesía es ajena a dichas contrariedades. Y con mayor razón la buena poesía, como la de Alex Morillo y José Cabrera. Así que todos estan invitados a la presentación de tan buenos poemarios.

Publicado en coito con etiquetas , el Julio 12, 2008 por Coito ergo sum

 

 

Blue. Azul. Cielo sin nubes. Noche sin estrellas.

A veces la tristeza y la melancolía y el retiro voluntario de esto que nos rodea. De automóviles que gritan. De ventanas rotas y animales sin dirección. De llanto de niños y radios.

Estado del cuerpo, me susurras tú a los labios. Yo, mirando los tuyos. Es una ausencia, me explicas con aquella sonrisa. Un no estar acá. Como aquel niño abrazando un cachorro confundido entre sus brazos. Nada le importa. Nada lo perturba. El sonido de los zapatos. La voz de su madre. Nuestras miradas. Se acurruca en su esfera de peluche latiente. Un tesoro hallado. Un espacio azul descubierto sin querer.

Minuto azul. One blue second. Mirada hacia el interior. Donde todo tiene el color de tus ojos.

Solo tú. Minuto azul, pero contigo. En tu piel y en cada rincón de tu cuerpo. Como ese niño, me abrazo a ti. Mis brazos dejaron ya de ser pequeños. Me aferro a tu cintura con los dientes. Tú eres mi esfera, mi espacio azul. My last blue corner.

Blue. Azul. Estado del cuerpo. Y de los besos por la noche. Y de tus piernas atrapando mis manos. Y el calor de tus pechos sobre el mío. Y el sudor de tus caderas. Cielo sin nubes donde extiendes tus alas. Tus alas de arena. Tus alas color espuma-de-mar. Lo cubres todo. Y todo es azul cuando me reflejo en tu mirada.

Everything is blue.

Nuestros cuerpos ausentes dejan una silueta en la pared. Única figura de nosotros sobre un fondo azul que es el océano ya sin sol. Las olas del mar bajo un atardecer melancólico y sin lunas. Olas que se elevan para tocarte. Para sentir el sabor de tus plumas pegadas al techo de este cuarto azul.

Nada tiene conexión más allá de tus ojos. Nada se relaciona. Solo en el leve temblor de tus muslos la arena bajo nuestros pies es húmeda. Planeta azul que nace de tus manos sobre mis mejillas.

Blue, cuando miro desde el refugio de tu piel. Como sorprender la luz del océano entre cada uno de tus cabellos. Como acariciarte sin motivo cada mañana. Como besarte. Como escribir sin entender porqué. Como terminar y cerrar los ojos y perder el cuerpo y disolverme en tu garganta y volver a empezar en un mundo nuevo.

Blue. Azul. Cielo sin nubes. Noche sin estrellas. Siempre sobre ti.