correr-correr-correr

y subir las escaleras

hasta el borde último del recuerdo

la última culpa

el inicio del eterno grito

 

un paso

hacia el salto

alto

bajo

 

caer-caer-caer

empapado de cristales rotos

caracoles

hormigas de papel picado

 

como fotografías

asomarme a tus ojos

antes del inicio

y la insania

de morderme los pies

esperando tus respuestas

 

las nubes

la niebla

mis párpados

mis brazos

 

la lluvia dibujando una ventana

el viento arrancando mi piel

tu mirada consumiéndome

la angustia de una película de vidrio

y aluminio

 

y el golpe

 

sobre tus muslos

siempre contra tus pechos

con el estático dolor

del silencio colgando en mi oído

2 comentarios para “”

  1. Querido Daniel, al fin tuve un poco de tiempo para escribirte algo, desde ya te felicito por tus poemas, mucha intensidad, color, precisión, melodía y el contenido como el aleteo de un ave, cuando uno puede ver, en ello el milagro de la vida, el don de volar, Cuando te leo vuelo y vuelvo a respetar, a darle un lugar de honor al amor, a la condición humana, al deseo.

    Un abrazo muy grande mi amigo. Un beso a Karla y a su niño. ¡Cómo están? Escribime. Un abrazo.

  2. siempre elegante, gracias por tu comentario maestro daniel, voy a enlazar tu pagina a la mia. cuidate mucho espero alguna vez charlar de arte de poesia,y mostrarte tambien algo de mis escritos.

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